Un BMW diferente, y eléctrico. i3

El BMW i3 ha sido presentado de manera oficial, en un evento celebrado simultáneamente en Londres, Nueva York y Pekín. El i3 es el primer modelo eléctrico de BMW fabricado en serie, y también el primero de la submarca BMWi, que engloba los vehículos del fabricante alemán que funcionan sin generar emisiones contaminantes.

Este nuevo modelo deriva del prototipo presentado por BMW el año pasado. Ha sido desarrollado íntegramente para funcionar como coche eléctrico, y por ello cuenta con numerosa tecnología puesta a disposición de su eficiencia energética. BMW ha puesto especial incidencia en el peso, y por ese motivo el habitáculo del BMW i3 se ha construido en material sintético reforzado con fibra de carbono. Los soportes para el salpicadero son de magnesio, mientras que los materiales utilizados para los revestimientos de las puertas son un 10% más ligeros que los revestimientos convencionales.

 

El i3 pesa 1.195 kilos, un excelente registro teniendo en cuenta que estamos hablando de un coche eléctrico de tamaño compacto, cuyas dimensiones exactas son 3.999 mm de largo, 1.775 mm de ancho y 1.578 mm de alto. La masa del conjunto se reparte de manera equitativa sobre ambos ejes, en una proporción de 50:50.

Este nuevo eléctrico monta un motor síncrono de 170 CV de potencia y 250 Nm de par, situado junto al eje posterior, y una batería de ión-litio situada en posición central, en el piso del coche.

 

Hasta 200 kilómetros de autonomía teóricos

 

 

Cambio total en el planteamiento estético. BMW habla de una nueva marca: BMWi

El BMW i3 ha sido concebido básicamente para un uso en ciudad. Su autonomía se sitúa entre 130 y 160 kilómetros, dependiendo de las condiciones reales de uso. Podemos incrementar esta autonomía 20 kilómetros más activando el modo ECO Pro y otros 20 kilómetros activando el modo ECO Pro +, de forma que teóricamente podríamos llegar a los 200 kilómetros con una misma carga.

 

BMW ofrece a los clientes la opción de montar un prolongador de autonomía (Range Extender) que no es más que un motor de gasolina de dos cilindros y 650 cc., con 34 CV, que se monta junto al motor eléctrico para ayudar si es preciso a recargar la batería. Con la ayuda de este motor térmico, la autonomía del BMWi3 llega a los 300 kilómetros.

Este eléctrico puede recargarse con un enchufe convencional (tarda unas seis horas en total) o bien con una estación de recarga propia de BMW, denominada Wallbox, que la marca se encarga de instalar en el domicilio del cliente. BMW también ofrece el servicio de préstamo de otros modelos BMW convencionales en el caso de que el cliente necesite efectuar largos desplazamientos en los que la autonomía del i3 no resulte suficiente.

 

Conducir con un solo pedal

 

 

Los plásticos coloreados permiten que la trasera, por ejemplo, sea en color negro.

Según la marca alemana, este eléctrico puede conducirse usando únicamente un pedal. Es decir, aprovechando su sistema de recuperación de energía, que produce un considerable efecto de frenado al dejar de dar gas. Así, si anticipamos las maniobras, por ejemplo, en ciudad, podemos avanzar sin apenas tocar el pedal de freno. Con este estilo de conducción podemos aumentar la autonomía del coche un 20%, según BMW.

 

El BMW i3 es un coche de tracción trasera, monta dirección asistida eléctrica y tiene un radio de giro de sólo 9,86 metros, con 2,5 giros de volante de tope a tope. Su caja de cambios es una CVT, de tipo variador.

Las prestaciones del BMW i3 son considerables: acelera de 0 a 100 en 7,2 segundos, y recupera de 80 a 120 k m/h en 4,9 segundos, un registro similar al que hace un BMW M3. Esto es fruto de la entrega de par instantánea desde 0 revoluciones que caracteriza a todos los eléctricos, y a su bajo peso. También ayudan sus neumáticos de baja resistencia a la rodadura, con sección de 155 mm sobre llantas de 19 pulgadas.

 

Dos pantallas permiten controlar todos los parámetros del coche y de la carga.

El conductor tiene a su servicio todo un grupo de sistemas de asistencia y ayuda a la conducción, que van desde los servicios de BMW ConnectedDrive, centrados en la navegación y la gestión de la energía (con la aplicación BMW iRemote y un Smartphone puedes intercambiar datos en todo momento con el coche).

 

En coordinación con el navegador, podemos conocer, por ejemplo, la autonomía prevista y si podremos alcanzar el destino, una incógnita que siempre está presente en otros eléctricos. Con BMW ConnectedDrive, el conductor puede controlar la recarga del coche desde el teléfono móvil, saber qué estaciones de recarga están libres u ocupadas, utilizar un asistente para aparcar o un sistema sobre límites de velocidad, entre otros.

 

Fuente: coches.net

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